Un diente de ajo se prepara en treinta segundos una vez que conoces el truco. El germen solo se quita si está verde y grande. Las hierbas se pican en un manojo apretado, con un cuchillo que corte, y el olor en los dedos se va con un poco de limón o frotándolos contra el acero inoxidable del fregadero.
Aplasta el diente con el plano de la hoja antes de pelarlo. La piel se desprende sola, y el ajo aplastado ya está medio picado.
Treinta segundos por diente, un minuto para un manojo de perejil.
Demasiado grueso no es grave, se cocinará un poco más. El ajo está amargo, no es el germen, es que se quemó: ponlo en la sartén después de la cebolla, nunca antes, y no a fuego alto. Las hierbas se pusieron negras, es que se aplastaron, la hoja no cortaba lo suficiente.
Los camarones al curry con leche de coco, en veinte minutos, con el ajo y el cilantro picados.
La misma regla que para la cebolla: la tabla fijada con un paño húmedo, los dedos doblados, y un cuchillo que corte.
Muy fácil
Fácil
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