Antes de encender nada, lee la receta entera una vez, de principio a fin. Sabrás cuánto tiempo toma de verdad, qué hay que sacar, y si hay un paso que espera, como una masa que reposa o un horno que se precalienta. Después, saca todo a la mesa de trabajo: los ingredientes, pesados o cortados, y los utensilios. Eso es lo que los cocineros llaman la mise en place, y es la diferencia entre cocinar tranquilo y correr por todos lados mientras algo se quema.
Nada se calienta hasta que todo está afuera y listo.
Cinco a diez minutos al inicio de una receta, que recuperas durante la cocción.
Si a mitad de camino descubres que te falta un ingrediente, mira la ficha "Adaptar una receta": casi siempre hay un reemplazo sencillo. Si se te pasó un paso, apaga el fuego, vuelve a leer, y retoma.
La salsa boloñesa como la de la abuela. Una vez que todo está cortado y afuera, solo queda sofreír, y después dejar que hierva a fuego lento.