Para cocinar casi todo lo que hay en las bases, hacen falta pocas cosas, y nada sofisticado. Un buen cuchillo cuenta más que todo lo demás junto. El resto se puede comprar sobre la marcha, cuando una receta lo pida.
Un solo buen cuchillo de cocina, con una hoja de 18 a 20 centímetros, y una tabla lo bastante grande para poner una cebolla cortada sin que se caiga. Si solo vas a comprar una cosa, es esa.
Nada que hacer, es una lista para tener a mano.
Sin tapa: un plato sobre la olla hace el trabajo. Sin fuente para horno: una sartén sin mango de plástico va al horno. Sin batidor: un tenedor. Sin rallador: el cuchillo, en trocitos muy pequeños.
Mira lo que ya tienes en tus alacenas antes de comprar nada.