La higiene en la cocina no es una lista de reglas complicadas. Son cinco hábitos que evitan casi todos los problemas: las manos, separar lo crudo de lo cocido, el frío, el calor, y la limpieza de lo que toca la comida.
Lávate las manos con agua caliente y jabón antes de cocinar, y cada vez que hayas tocado carne, pescado o huevos crudos.
Nada más que lo que ya haces, en el orden correcto.
Cortaste tomates en la tabla del pollo crudo y te das cuenta después: tira los tomates crudos, o cocínalos. Un plato olvidado sobre la mesa toda una noche se tira, aunque huela bien.
El pollo marinado para armar: manipulas pollo crudo, preparas una marinada, y aplicas todo esto sin pensarlo.