Necesitas una olla grande, mucha agua, sal gruesa y un temporizador. El aceite no sirve de nada en el agua, flota en la superficie. Lo que evita que la pasta se pegue es tener mucha agua y revolver una o dos veces al principio. Para el resto, el temporizador trabaja por ti.
Prueba una pasta un minuto antes del tiempo indicado en el paquete. Debe estar tierna, con un pequeñísimo resto de firmeza en el centro. El tiempo del paquete es una indicación, no una regla.
Cuenta 80 a 100 g de pasta seca por adulto, y 60 g para un niño. Duplica su volumen al cocerse.
Quince minutos, de los cuales diez el agua se calienta y la pasta se cuece sola.
Demasiado cocida, quedará muy bien en gratín mañana, con un poco de queso encima. Pegada en bloque, un poco de agua caliente y revuelves, se despega. Con poca sal, sala la salsa un poco más, se arregla en el plato.
Pasta con mantequilla y parmesano, en doce minutos, si estás empezando. O la salsa boloñesa como la de la abuela, si tienes una hora por delante.
Muy fácil
Fácil