Ver antes : La bechamel
Un gratín es algo ya cocido, pasta, papas, verduras, pescado, puesto en una fuente con una salsa o crema, queso encima, y veinte a treinta minutos al horno. Es el plato de las sobras y el que los niños comen. Se prepara con anticipación y espera en el refrigerador hasta el horno.
Lo que va en la fuente ya está cocido, o casi. El horno sirve para calentar, ligar y dorar, no para cocinar verduras crudas, salvo las papas en rodajas finas que necesitan una hora.
Para cuatro: 300 g de pasta seca cocida, 500 ml de bechamel, 150 g de jamón, 100 g de gruyère rallado. Una fuente de 25 por 20 centímetros.
Cuarenta minutos, de los cuales veinticinco en el horno sin hacer nada. Si la pasta y la bechamel se hicieron la víspera, diez minutos de armado y el horno.
Arriba está dorado pero adentro está tibio: la fuente salía del refrigerador, tapa con una hoja de aluminio y vuelve a meter diez minutos. Demasiado seco: poca salsa, la próxima vez un poco más de leche en la bechamel. Sin dorar: tres minutos bajo el grill, vigilando, va rápido.
El gratín de pasta con jamón, con la pasta de ayer y una bechamel de diez minutos.
Fácil