El apio entra en la base de la boloñesa y de los guisos con la cebolla y la zanahoria. Crudo, en bastones, es crujiente. Las hojas perfuman un caldo.
Tallos firmes y quebradizos, hojas verdes.
Separa los tallos y lávalos. En los tallos gruesos, quita los hilos con el pelador jalando de arriba hacia abajo.
Dos minutos.
En el refrigerador, envuelto en papel aluminio o en un recipiente, dos semanas. Las hojas van a un caldo o una sopa.
La salsa boloñesa como la de la abuela: un tallo de apio en cubitos.