La cebolla es la base de casi todas las salsas, las sopas y los guisos. Se corta de tres maneras según lo que uno quiere hacer con ella, y una vez que sabes sostenerla, va rápido.
Firme, seca, sin olor fuerte y sin brote verde que salga de arriba. Una cebolla blanda o que brotó es vieja.
Corta la parte de arriba, deja la raíz, córtala por la mitad a lo alto y quítale la piel. La raíz mantiene las capas juntas mientras cortas, la quitas al final.
Dos minutos por cebolla.
Entera, en un lugar seco y lejos de la luz, no en el refrigerador: se guarda varias semanas. Empezada, en un recipiente en el refrigerador, dos o tres días.
La salsa boloñesa como la de la abuela: una cebolla en láminas es el primer paso.
Muy fácil
Fácil
Muy fácil
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