El puerro se come entero, el blanco como el verde. El blanco es tierno y se cocina fundido, en sopa o en tarta; el verde, más firme, perfuma un caldo o una sopa licuada. Lo que cuenta es lavarlo bien, porque la tierra se mete entre las hojas.
Derecho, con un blanco firme y hojas verdes bien erguidas, no amarillentas.
Corta las raíces y la punta de las hojas dañadas. Abre el puerro en dos a lo largo, parando a tres centímetros de la base para que se sostenga. Enjuaga bajo el agua fría separando las hojas, la tierra se va.
Tres minutos, lavado incluido.
En el refrigerador, en el cajón de verduras, una semana. Cocido, dos o tres días. Cortado y blanqueado dos minutos, se congela.
La ficha "Cocer las verduras en agua y al vapor": trozos de puerro en vinagreta.
Fácil