Una estufa o una hornilla solo tiene tres ajustes útiles: alto, medio, bajo. El alto sirve para hervir agua y sellar, el medio para sofreír y cocinar la mayoría de las cosas, el bajo para guisar y mantener caliente. Los números de la perilla cambian de una cocina a otra, pero no lo que hace la olla, y es a ella a la que hay que mirar.
Mira lo que pasa en la olla, no la perilla. Chisporrotea fuerte y humea un poco: es alto. Chisporrotea suave: es medio. Apenas hace burbujitas: es bajo.
Nada. Es un vistazo a la olla, y un reflejo que viene en unas cuantas comidas.
Se pega o se quema: estaba demasiado alto, o la sartén estuvo vacía demasiado tiempo. Baja, agrega un poco de agua o de grasa, y raspa el fondo con la espátula, es sabor. Hierve en vez de dorarse: estaba demasiado bajo o la sartén demasiado llena. Sube el fuego, y cocina en dos tandas. El arroz o la salsa se derrama: baja a bajo, y deja la tapa entreabierta.
El arroz por absorción. Pasa por los tres niveles en veinte minutos: alto para arrancar el hervor, bajo para cocer tapado, apagado para reposar.
Muy fácil
Fácil
Fácil
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